IPA, la industria de plástico jujeña con medio siglo de vida, y una trayectoria con altos y bajos

“La historia y el contexto en ese entonces era distinto”. Así comenzó su relato Leonardo Espinoza, fundador de Industrias Plásticas Argentinas (IPA) la única de origen jujeño que, con su cuñado y socio Alfredo Sadir, iniciaron en 1994. Hoy, la fábrica que comenzó en el antiguo barrio capitalino 1ero de Marzo, (actual Almirante Brown), creció y tiene una nueva sucursal en el B° Gorriti, y una producción industrial en Palpalá. IN Jujuy te cuenta su historia.

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Ubicada en calles Las Heras, IPA comenzó la producción de bolsas a nivel macro. En sus inicios solo contaba con seis empleados que lograban producir hasta 15 toneladas mensuales. Luego extendieron la producción a Cuyaya, incluyendo la recuperación de plástico como actividad.

“Éramos tres socios” - explicó Leo – “mi cuñado, Alfredo y Gerardo Mayan. Por otra parte, mi hermana, Mercedes Espinoza, ayudaba en lo contable y mi esposa, Adriana Rivera, estaba en lo legal de la empresa. Todos pechábamos para adelante”.

“En base a estudios de mercado, que iniciamos con Sadir, surge la idea de la fábrica de bolsas, en donde nuestro público objetivo eran los supermercados, en ese entonces Comodín y Lozano, eran dos grandes consumidores de bolsas” continuó.

Con el tiempo la fábrica incrementó sus números de venta. Para el año 2000 cuadruplicaron sus cifras a 105 toneladas mensuales con 42 empleados, y ese mismo año IPA se convirtió íntegramente en un bien de familia con Leonardo y Alfredo a la cabeza.

Aunque la economía del país resultaba beneficiosa para las ventas de la fábrica, sufrieron golpes que fueron más allá de lo empresarial “mi hermana nos dejó muy joven, a los 52 años, por una enfermedad”.

En el 2012 instalaron la fábrica en Palpalá, allí trasladaron toda la industria dejando como punto de venta el espacio en Las Heras, “compramos un galpón en donde apostamos todos nuestros sueños e inversión de años, estábamos contentos.”

A finales del 2015, empieza “el cambio” de la nueva gestión de gobierno encabezado por Gerardo Morales en Jujuy, en donde una de las medidas políticas primordiales fue el “Jujuy Verde” para la reducción del impacto ambiental, y con ello devino la reducción del uso bolsas plásticas. “En el 2015 comenzaron las bajas, como empresa nos debíamos amoldar y buscar repuestas a esa disminución y para los empleados”.

“Ya veníamos haciendo la recuperación del plástico para producir, era una forma de reciclar. En ese entonces nos limitábamos a hacerlo con nuestros desechos, después lo expandimos” explicó. “Como respuesta a un contexto difícil, surge la recuperación plástica de objetos en la calle, por un lado, y la producción de bolsas biodegradables por otro”.

“Recuperamos plástico de la calle, lo procesamos, entre cerca de 300 kilos con materia prima rescatada para hacer bolsas de consorcio, las que requieren es hospitales, de residuos, entre otros. Lo bueno de esto es que sacamos platico de la calle y lo re utilizamos. No generamos más plástico más de lo que ya existe. Intentamos amoldarnos a una política de estado ecológica”.

Respecto de las bolsas bioxidegradables detalló “hay una materia prima que hace que una bolsa de polietileno común se vuelva biodegradable, se hace en base a almidón de papa o de maíz. Una vez terminado el producto y utilizado, después de 5 o 6 meses se desarma”. Continuó “Actúan micro bacterias en la bolsa, que, en contacto con componentes atmosféricos se activan, empiezan a comer la bolsa y se desarman”.

Respecto del uso de este tipo de bolsas Leo comentó “en Jujuy no es reciente, está vigente hace 10 años, son pocas las empresas que lo requieren. La conciencia tal vez es distinta. Este tipo de productos es a pedido, y no solo porque no hay mucha demanda sino por su forma de producir y su costo. No se puede conservar por mucho tiempo, si tengo que producir y guardarlo hasta que alguien lo requiera, las bolsas se desarman por esta bacteria”.

En el 2016 otro golpe deviene en la familia Espinoza-Sadir, “muere mi cuñado, mi socio, mi familia, con Alfredo éramos un equipo, yo estaba en la parte industrial y el administraba la empresa. Tuve que aprender muchas cosas de cero y Gustavo, contador de años, es el que me ayuda ahora. Fue un giro y una caída en muchos sentidos”.

Respecto de este año y el mantenimiento del negocio familiar Leonardo adelantó la apertura de una nueva sucursal en el Barrio Gorriti, con amplia variedad de productos: bolsas de residuo, patógena, para panadería, industrias, comercios, bolsas personalizadas, de plástico, papel para tortas, budines y de cartón, y entre otros. “Esperamos hacer frente al contexto y darles una solución a los empleados”.

Leo destacó a IPA como la única empresa de origen jujeño y el esfuerzo que significó en la vida de su familia “esperamos en un futuro cercano los jóvenes de la familia puedan integrarse a este proyecto”.

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